Este año no fue un año cualquiera. 
Fue un antes y un después. 
Un camino que me llevó a los lugares más oscuros de mí mismo y, poco a poco, también a los más luminosos. 
Empezó con un peso que no sabía nombrar. Lloré como nunca había llorado. Mi cuerpo hablaba por mí cuando mi mente ya no podía sostener más. Nunca pensé que una persona podía derramar tantas lágrimas en un mismo día. Busqué ayuda sin miedo: dos psicólogos, cambios de medicación psiquiátrica, grupos de apoyo para hombres en situación de crisis, ajustes personas, tropiezos. Recibí un diagnóstico que al principio dolió, que sentí que al principio me definió pero más dio claridad y explicación: Trastorno de estrés post-traumático. No era debilidad; era historia, mi historia la cual no puedo cambiar. Era la marca de lo que había vivido. Tuve que dejar mi departamento en Québec y regresar a México en medio del caos emocional. Lloré sin entender por qué. ¿No se supone que ya estaba seguro en las cuatro paredes de la casa de mis papás? Sentí que perdía estabilidad, identidad, rumbo. Pero aun así seguí caminando. Me metí a varios cursos para poder ocupar mi mente y tiempo, solo para darme cuenta que necesitaba reposo. Tuve que volver a Canadá sin sentirme listo, y aun así fui, solo por un simple trámite. Justo cuando empezaba a agarrar ritmo en mi vida, a tener estabilidad una rutina, el gobierno canadiense decidió por mi. Estuve 2 semanas en una ciudad nueva que me dio una nueva perspectiva. Gracias San Juan de Terranova. Al volver a México di muchos pasos, incluso los más torpes, me devolvieron un pedazo de mí. En México conecté con mi idioma, con mis raíces, con mi soledad. Descubrí partes de mí que había olvidado. Recordé cómo suena mi voz sin filtrar, cómo pienso sin traducir, cómo siento sin esconderme. Y entre todo ese remolino, encontré algo inesperado: una pasión real: la barbería. Un oficio que me regresó al presente, a mis manos, a mi cuerpo. Una actividad que me ancló cuando nada más lo hacía. Me di cuenta que puedo ofrecer a la gente más que un servicio, sino la oportunidad de que ellos se sientan mejor con ellos mismos. Y cuando un señor me abrazo después de hacerle un corte me di cuenta del poder que tengo para poder cambiarle el día a una persona. Este año también hubo pérdidas. Hubo decenas de despedidas y duelos. Me hubiera gustado compartir mi proceso con algunas personas, pero entendí que no todo lo que amamos está destinado a acompañarnos en todas las etapas. A veces la vida separa caminos para que cada uno crezca por su cuenta. Y eso está bien. Lo acepté con tristeza, pero también con respeto y honradez. Y entre tantas batallas internas, ocurrió algo profundo: me reconstruí. Conocí nuevas personas, celebré una Navidad en julio, hice amistades en lugares improbables, encontré momentos de paz en rincones inesperados. Viví, incluso cuando sentía que no podía. Avancé, incluso cuando pensé que me estaba rompiendo. Y hoy, después de doce meses que parecieron diez vidas, logro ver con claridad: Tengo residencia permanente canadiense. Tengo varios hogares físicos. Tengo una dirección. Tengo un rumbo. Y tengo una versión renovada de mí mismo. Este año fue una travesía. Una caída. Una búsqueda. Y finalmente, un renacimiento. No lo viví perfecto, pero lo viví con verdad. No siempre con fuerza, pero siempre con honestidad y amor hacia mi mismo. No sin miedo, pero nunca sin corazón. Hoy puedo decir que vuelvo a ser yo. No el de antes. Uno más profundo, más consciente, más Oski. Y eso, para mí, lo cambia todo. 
Sé que como ser humano nunca voy a alcanzar el grado de 'iluminación' y que problemas, confrontaciones, desafíos y dudas siempre habrán. Pero ahora he recuperado poco a poco lo que perdí en poco tiempo: mi paz, mi dirección, mi brújula interna, la motivación de vivir la vida. 
Oski, 2025.





13. Año del renacimiento

jueves, 4 de diciembre de 2025

Hoy es 1 de julio del 2024 (día de Canadá) a las 17:02 y van exactamente 1273 días desde que salí de México. En un mes cumpliré 30 años. 3 décadas de vida en este mundo. Voy a pre-celebrarme con esta foto tomada en febrero 2021. 

Este soy yo en febrero del 2021, feliz al llegar a Canadá y tengo que admitir, con más miedo que nada. Pero si algo le puedo decir al Oscar de 26 años es que todo va avanzar bien en su vida. 


Pero hoy, 1 de julio del 2024 (día de Canadá) a las 17:02, quiero aprovechar este espacio que es mio, de mi y para mi para poder expresar algo que me enoja un poco de mi; no poder vivir un dia a la vez.

La mente de una persona ansiosa, creo el 99.9% de la poblacion, tendemos a vivir en el futuro, con nuestros telefonos en mano todo el tiempo y a la hora de dormir no podemos por estar preocupados de algo que puede o no suceder al siguiente dia. En nuestras mentes nos creamos miles de universos y posibilidades que a veces son hasta absurdas. 

Todo esto para decir que este proximo fin de semana hare un roadtrip yo solo y pienso ir a Tadoussac en la region de la Côte nord (mi primera vez en esa region :D ) y tambien viviré una experience con perritos huskis. Iré sin expectativas porque mi plan es pasarmela bien, manejar y disfrutar del verano québécois. Para hacer este viaje renté un carro y lo tengo por 3 dias, entonces el domingo tambien quiero ocuparlo para sacar provecho de la renta, y el problema viene cuando pierdo la cabeza por querer llenar ese dia en 'hacer algo', sin pensar que estoy perdiendo valiosas horas de mi dia y lo mas importante: mi energía. 

Escribo esto para verbalizar lo que a veces mi mente no entiende. En la vida solamente tenemos un momento. El presente. El pasado ya fue, el futuro no ha pasado, y sobre la vida no tengo ningun control, solamente el poder reaccionar de la mejor manera y hoy elijo vivirla un dia a la vez, en el momento presente. Entonces, me relajo un chingo y disfruto del verano canadiense que solamente lo tengo unos poquitos meses al ano. 


Jour 1764

TODO LO ANTERIOR LO ESCRIBÍ HACE MÁS DE UN AÑO...

Fue una publicación que hice el día 1 de julio 2024 y que dejé como borrador. El día de hoy, 4 de noviembre del 2025 (491 días después) a las 17:30 horas abro de nuevo la misma publicación y veo como casi no he cambiado pero como mi vida sí lo ha hecho. Creo que el Oski del 1 de julio del 2024 no se habría imaginado que un año y meses después estaría en México en su año sabático.  

Después de ese roadtrip que hice en Tadoussac, fui a DisneyWorld en Florida, a NYC, New Hampsire y Maine, a México en Septiembre, en Octubre fui a Vermont, de nuevo regresé a México en Noviembre y Diciembre, en Abril de este año fui a Túnez, en Septiembre regresé a Canadá pero fui a Saint John's, Terranova y Labrador y varias veces a CDMX. Ahora mismo mi cuerpo y mente mi piden ser hogareño. Quedarme en casa y disfrutar de mis papás, los días soleados y la comida casera.



12. Jour 1273

martes, 4 de noviembre de 2025

Esta lista se irá actulizando obviamente con el tiempo :)




Québec... la belle province.

1.- Cuando vas a comer a un restaurante la cuenta te la dan individual. Nada de partirte la cabeza pensando en cómo dividir la cuenta con tus amigos o personas con las que saliste. 

2.- El Otoño. Solamente una imagen podría hacerle un poco de justicia a lo maravilloso que es presenciar los colores del otoño.

3.- La Poutine... grasosa y calórica pero deliciosa!

4.- El orgullo de los québécois por su idioma. Lo protegen mucho, tanto que hay leyes donde obligan a los comercios a que su publicidad sea en francés principalmente. 

5.- La camerise o madre selva azul, ya hice una publicación específica hablando de ellos. 

6.- Las ciudades principales están al lado de cuerpos de agua, ya sea un río (San Lorenzo) o lagos. Hay miles de lagos por doquier. Para mi que crecí en Aguascalientes y lejos del agua, debo admitir que empezar a amar el agua, o sea nadar, me ha costado un poco. Pero amo que haya ríos y riachuelos en toda la provincia. 

7. El agua del grifo es potable. 

8. Quitarse los zapatos antes de entrar a las casas. Esta costumbre es compartida en gran medida en países donde neva mucho, pero sea verano o invierno, me parece excelente esta medida que reduce muchísimo la suciedad en el piso. La he adoptado y no pienso ir para atrás.

9.- La cultura québécoise es laica. Totalmente de acuerdo con esto, ya que los seres humanos nunca hemos sabido en ponernos de acuerdo en respetar los Dioses de los demás. Entonces, la 'no religión' es la norma en el gobierno y no he visto ningún problema moral por eso.

10.- Las pistes cyclables, o también llamados parques lineares donde se puede ir a correr, trotar, caminar, andar en bici y en invierno se puede hacer ski du fond! Hay una en cada ciudad, como mínimo.










11.- Cosas que amo de Québec

Advertencia: De ninguna manera incito explícitamente con esta publicación a realizar una ceremonia de Bufo Alvarius. Mi finalidad es solamente es informar y documentar mi experiencia con DMT y mi experiencia que hice en Punta Chueca, Sonora. La persona que decida asistir a esa ceremonia lo hará bajo su propio riesgo.


15 de octubre 2025. Inmediatamente después de mi trance con DMT. Punta Chueca, Sonora, México.


Dicho lo anterior, empiezo con mi experiencia ♡ 

Desde que regresé de Canadá empecé a buscar ayuda para mejorar mi salud mental de diferentes, maneras. Estaba tan mentalmente destruido y cansado que tuve que llegar casi corriendo al psiquiatra. Tomando terapia cognitivo del comportamiento también pude estabilizarme pero sentía que necesitaba ver más a mi interior para sanar y sacar cosas de mi pasado que no dejaban avanzar; quería deshacerme de esa opresión en el pecho que sentía desde hace 12 meses atrás... entonces haciendo una investigación entre retiros espirituales y uso de psicodélicos llegué a encontrar una ceremonia que se realiza en el norte de México con una toxina obtenida del sapo Bufo alvarius DMT (5-metoxi-N, N-dimetiltriptamina). Asi que utilizando el viejo y confiable Google encontré una pareja de regios en youtube que habían hecho esa ceremonia a inicios de este 2025. La experiencia que contaron me dejó atónito y con ganas de vivir eso. Básicamente sentí el llamado del bufo. En ese video de YT esos regios dejaron el contacto de la pareja que realizó el ritual, Damaris y Gil. Ellos pertenecen a los indígenas Seris, una comunidad que se encuentra al lado del Mar de Cortez en la zona del desierto de Sonora en el norte de México. Ni siquiera lo pensé 2 días y los contacté. Me respondió Damaris, una señora bastante agradable y amable explicándome con detalle de lo que se trata la ceremonia. Intercambiamos varios mensajes de texto hasta que finalmente tuve la fecha de confirmación de mi ceremonia con la toxina de Bufo alvarius.

Debo decir que Sonora me impactó mucho por su vegetación. Yo siempre he sabido que mi clima favorito es el desértico (y terminé viviendo en Canadá jajajaja) además de la propia vegetación puesto que amo los matorrales, los arboles y arbustos espinosos con hojas bipinnadas. Entonces todo este clima y ambiente fue bastante bueno para llegar con una buena energía a Punta Chueca, Sonora. Llegué a mediodía (y sin dormir) a la casa Damaris y Gil, y para mi sorpresa tienen una familia bastante extensa. Tan pronto al llegar mi recibieron como uno de ellos, con un abrazo y con una amabilidad inigualable. Literalmente me hiceron sentir como en casa. Otro miembro de la familia también salió a saludarme, un peludito de unos 12 años aproximadamente llamado Bernardo que se paró en dos patas y me puso su patita derecha en mi corazón, dejándome la marca de su pata tierrosa en mi playera negra. Me sentí muy honrado al recibir ese saludo de Bernardo porque sentí como si me dijera: Bienvenido a mi manada.

15 de octubre 2025. Bernardo, un hermoso perro mestizo que vino a saludarme desde el momento que entré por la puerta. 


Con Gil me quedé platicando cierto tiempo hasta que después salió Damaris para explicarme un poco de la ceremonia y de cómo sucede todo. En algún momento de la conversación me preguntó: ¿Cuál es la pregunta con la que vienes a obtener una respuesta en esta ceremonia?. Me quede mudo. No supe qué responder, porque sé que tengo miles de preguntas en la cabeza pero la importante no la sé. Me dijo que no había ningún problema y que no era obligatorio que tuviera una, pero les hice saber que me había informado mucho respecto al DMT, el sapito, el tipo de cosas que se viven y ven en un trance y lo que podría (o no) suceder. Gil me contó que había vivido el ritual del sapito innumerables veces y que cada trance era diferente, que en uno logró ver a una persona muy importante para él ya fallecida y que en otro sintió la presencia de Dios mismo. Al escuchar eso me emocioné y me dio miedo al mismo tiempo, porque yo no sé qué me esperaría. 

Creo que vieron mi cara de cansancio y me ofrecieron una cama para que me echara una siesta reparadora. Me dormí dos horas. Me desperté a las 4 de la tarde y una hora después ya estábamos estacionados llegando al lugar donde iba a iniciar la ceremonia. 

Tan pronto llegamos me percaté que estábamos en un lugar donde se sentía una muy buena vibra, liberadora, con un cielo completamente despejado y un sol bastante agradable. Damaris me dijo que me quitara los zapatos y fue una hermosa sensación sentir los pies en arena de playa. Gil se apartó para preparar el terreno del ritual y Damaris me explicó un poco de lo que ibamos a hacer: me dijo que mirara directamente al sol y que aguantara lo más que pudiera, yo pensé que me iba a doler mucho pero tan solo pasaron 10 segundos para que yo me relajara y me sentiera cómodo con la luz del sol entrando directamente a mis ojos. Me hizo ponerme de frente al sol y extender los brazos, en ese momento ella encendió como una especie de antorcha hecha con sábila atada con estamble morado y me lo empezó a pasar por todo el cuerpo haciendo cánticos en idioma seri. Posteriormente me dio indicaciones de gritar tan fuerte, alto y extenso como yo quisiera, que nadie me iba a juzgar ni mirar feo. Cabe aclarar que no había nadie más que nosotros 3 en por lo menos 3 kilómetros a la redonda. Solamente unas personas que estaban en una lancha en el mar pero que tan pronto llegamos ellos se fueron. Entonces me sentí con la completa libertad del mundo de gritar, en donde solamente hice 3 gritos. Caminé 100 metros, directamente a la playa donde ya me estaban esperando Damaris y Gil adentro de un circulo creado en la arena. Me senté y empezaron a cantar mientras me daban tranquilidad con sus cánticos y su aura. Llegó el momento donde Gil se acercó con la pipa de vidrio con la toxina del Bufo. 

Aquí quiero hacer un paréntesis para explicarles que en todo lo que duró la ceremonia, tanto antes, durante y después nunca sentí miedo, solamente una especie de nerviosismo por la novedad de todo esto. Adjudico esa tranquilidad a la amabilidad y el amor que Damaris y Gil desprendieron desde el momento que los conocí. 

En 2017 tuve una cirugía de amígdalas y cuando estaba en la camilla en la sala de operación y me pusieron el oxígeno, empecé a sentirme nervioso y hasta escuchaba como la máquina empezaba a marcar mi ritmo cardiaco bastante agitado. Yo no tenía miedo a la cirugía en sí, lo que yo tenía miedo era a perder el control, el no saber de mi, el hecho de que el oxígeno me impidiera estar alerta. Básicamente, mi ego se puso nervioso por no poder estar en control de la situación...

Pero ese martes 14 de Octubre 2025 no era el caso, yo estaba listo, mentalizado y abierto a vivir lo que fuera, yo sabía que durante el trance no iba a estar 'en control de la situación' y justo eso fue lo que viví en ese trance de 10 minutos.

Tan pronto le di la primer bucanada a la pipa, sentí como la cara de Gil se iba pixeleando, y como mi cerebro se llanaba de hormigas corriendo por todos lados, como si mis conexiones neuronales se sintieran tangibles. Le di una segunda bucanada de aire más profunda y en ese momento no supe más de mi. 

¿Qué sentí durante el trance? 

Nada. No vi mi muerte, no vi a nadie en especial, al menos no espiritualmente. Solamente fue un vacío como cuando uno está durmiendo. Pero sí recuerdo algo muy importante y trascendental que me sucedía durante trance y por lo cual estoy bastante contento. Mi alma y mi ego estaban luchando por el poder, me explico. Así como en el 2017 yo estaba ansioso por perder el control, mi ego de nuevo estaba luchando por mantenerme alerta, por defenderme, pero ¿de qué? Si estaba bien protegido por Damaris y Gil, por mis amigos que me aman, mi familia que me esperaba en casa, por mi mismo si ya me estaba tomando un año sabático para cuidar mi salud mental, física y espiritual. Entonces lo que viví durante el trance fue el ceder el espacio del piloto de mi vida a mi alma. Sentí como estaba gritando desde el fondo de mi alma y escuchaba a Damaris cantarme cada vez más fuerte. Fueron dos o tres veces que sentía que gritaba mientras Damaris y Gil cantaban y utilizaban instrumentos para guiarme. Al abrir mis ojos estaba acostado boca arriba mirando el cielo azul de Sonora. Sonríendo Damaris y Gil me dieron la bienvenida y me dijeron que lo hice muy bien. Les dije que había vivido de manera tangible una pelea interna contra mi ego; ese que está lleno de rabia, celos, envidia, tristeza... y ahora solamente sentía una paz indescriptible en mi pecho, como si la tristeza se hubiera transformado en amor. Sentía como si mil kilos se hubieran quitado de encima. Después empecé a llorar. Pero ya no era el Oski de 31 años llorando, era el niño Oski de 6 años, el que se sintió incomprendido, solo, triste, abandonado. Sinceramente creo que estaba llorando cosas que estaban muy dentro de mi corazón y espíritu. Mientras lloraba Damaris y Gil me abrazaron y me dieron mucha contención. Me paré, extendí los brazos al cielo y agradecí a la vida por ese momento tan hermoso que viví. 

A pesar de que no haber vivido una regresión, pasar el momento breakthrough (donde sientes que mueres), ni visitar nada de mi pasado, ni siquiera estar en presencia de Dios, me siento feliz de haber vivido lo que viví. Esa pelea contra mi ego es lo que necesitaba vivir en este momento de mi vida. He hecho mucha terapia y trabajo personal que siento que era lo que me faltaba. Dios es sabio, es inteligente y me dio lo que necesitaba en ese momento justo. Me puso a las personas correctas como Damaris y Gil que siempre estuvieron conmigo en ese momento. Me brindaron la confianza para yo poder sentirme tranquilo en ese momento tan vulnerable del trance y post-trance (cuando empecé a llorar como un bebé). 

Aquí quiero agregar algo que es muy importante para mi. En el momento que entré al círculo en la arena, empecé a ver una mariposa negra que volaba alrededor de nosotros. No le presté atención inmediata, pero me di cuenta que era la primer mariposa negra que veía en esos últimos dos días. Sonora, o por lo menos el desierto de sonora está lleno de mariposas amarillas y monarcas. Pero negras no. Cuando Damaris me volvió a pasar la mini-antorcha de sávila la mariposa venía y se iba. Damaris al pasármela por el cuerpo mencionó que esa antorcha era la abuela, algo que no entendí realmente pero se refería como a la sabiduría de la abuela en la cultura seri. Cuando dijo la palabra abuela, todo hizo sentido para mi, esa mariposa negra era mi abuela materna (la cual nunca conocí porque trascendió de este plano 10 años antes que yo naciera). Después del trance la misma mariposa iba y venía. Le dije a Damaris la historia de mi abuela y como es que yo siempre he sentido la presencia de ella desde que era niño, sin verla pero que esta vez era la primera vez que sentía su presencia a través de la mariposa y me dijo que sí, que era ella y que durante mi trance esa misma mariposa estuvo volando, protegiéndome. El resto de mi viaje no volví a ver nunca mariposa que no fuera amarilla o naranja. 

Minutos y horas después del trance me quedé muy relajado y feliz. Sentía (y siento) que dejé de cargar algo que ya no me pertenecía. No puedo decir que me he liberado de mi 'ego', porque al final soy humano y no soy perfecto, pero sí sentí que algo en mi cambió, además de la presencia de mi abuela que eso hizo sentirme más protegido. 

Si tuve que viajar miles de kilómetros (porque fueron miles; Aguascalientes a Tijuana, luego a Hermosillo, y de ahí a Punta Chueca y lo mismo de regreso) para tener una pelea interna con mi ego y ganarla me doy más que bien servido. Me siento feliz y como dicen por ahí justo y necesario. Regreso a casa siendo el mismo Oski, pero sin una carga mental que ya no me pertenecía. En un futuro me encantaría volver a hacer lo del sapito, pero ya con otra mentalidad, tal vez más fuerte, en otra etapa de mi vida, donde ya no esté tomando antidepresivos y sea vegetariano. Porque cabe aclarar que no recomiendan hacer este tipo de rituales mientras tomas medicamento controlado. 

Al final yo regresé a mi vida normal y retomé el medicamento (porque lo había suspendido 4 días antes del ritual, ¡cosa que no recomiendo!), mis rutinas y el ejercicio. Al final lo que ayuda a uno a tener una mejor vida es dormir bien, comer variado, hacer ejercicio tener una vida social decente, rodearse de gente linda, tomar terapia y en la medida de lo posible ser feliz con lo que se tiene. Yo no buscaba que el ritual con Bufo Alvarius me diera una perspectiva diferente de la vida, ni que me la cambiara, solamente quería saber qué más hay en este mundo para poder conocerme mejor. 

Estoy satisfecho de haber vivido esta experiencia a mis 31 años, en este año sabático que estoy tomando y saber que no soy parte de la estadística que el sapito detona una psicosis (algo de lo que sí tenía mucho miedo). 

Vuelvo a reiterar que no recomiendo a nadie vivir este tipo de rituales. Pero es una desición muy personal que si lo van a realizar que sea con gente preparada que tenga conocimiento de lo que es el Bufo, estar en una etapa de tu vida más o menos estable mentalente (¿porque quién está 100% estable en su vida?), llevar ropa clara, haber hecho ayuno de lácteos, carnes rojas y embutidos y sobre todo llegar sin expectativas y con el corazón abierto a la ceremonia.





10. Ceremonia con Bufo Alvarius (DMT)

sábado, 18 de octubre de 2025

Hoy 30 de septiembre del 2025 ya puedo decir que soy residente permanente de Canadá.

Un proceso que me tomó 16 meses en total: 13 a nivel federal y 3 a nivel provincial. Miles de dólares, dolores de cabeza, lágrimas, decenas de llamadas a IRCC. Esto se siente como el principio y no como el final, y aunque es una gran victoria y un hito en mi vida, ahora mismo solamente me siento aliviado de que ya por fin soy residente de ese bello país.

A medio trámite me llegó un correo el 5 de septiembre del 2025 en el cual requería que yo estuviera en suelo canadiense para responder ese correo electrónico. Yo me encontraba en México. 48 horas después había llegado a Toronto y tan pronto pasé las aduanas, abrí mi laptop y a las 7am del lunes 8 de septiembre contesté el primer y segundo correo. Y pensé que en cuestión de horas en ese mismo día iba a recibir la confirmación electrónica de residencia permanente, pero no pasó así. Lo bueno es que ya había reservado un boleto de avión para ir a San Juan de Terranova, en la provincia del mismo nombre (más Labrador). ¿Pero por qué? Porque no me sentía lo suficientemente listo para regresar la provincia de Québec. Extrañaba a mis amigos, pero hace mes de un mes había salido (lo tengo que admitir) huyendo de mi departamento, viviendo en casas de mis amigos y poniendo mis pertenencias en una bodega pequeña, había friendzoneado a un chico bastante lindo y ya me había despedido de todos mis amigos. Simplemente no se sentía correcto regresar. Mi instinto me dijo: Ve a lo desconocido. Entonces abrí un mapa de Canadá y dije: las Praderas no, Columbia Británica no, Ontario no, ya fui y no me interesa aún conocer las catarátas del niágara, New Brunswick, Nueva Escocia e Isla del Principe Eduardo no, muy cerca de Québec. Entonces dije, bueno, creo que me queda por explorar un lugar que yo lo encuentro fascinante por su lejanía e historia pero que me quedaba lejísimos: Terranova y Labrador.

Por mi mala o buena planeación pasé mi primera noche en Canadá en el aeropuerto de San Juan, salí a buscar hospedaje en los dos hoteles a proximidad del aeropuerto y para mi sorpresa, todo estaba reservado. Al parecer San Juan es tan pequeño y hay tan pocos hoteles que hay que reservar con anticipación para poder tener una noche de hotel.

Abracé mi mochila y cerré los ojos. Me desperté hasta las 8am y la verdad dormí relativamente bien aunque no suficiente y tomé un uber hacia uno de los hermosos cafés locales llamados Jumping bean café. Ahí vi la defensa de tesis de un muy buen amigo y después me quedé de ver con un chico que conocí en una aplicación y me invitó a un lugar que me encantó llamado: Quidi vidi.


9 de septiembre 2025. Harbor de Quidi Vidi, St John's.


9 de septiembre 2025. Quidi vidi brewery.


Comí por primera vez en mi vida fish and chips, una comida típica inglesa bastante simple pero deliciosa con una cerveza local y una vista espectacular. 

Terranova y Labrador es una provincia anglófona y yo a pesar de que inglés es mi segundo idioma, ya puedo decir que me siento más cómodo en francés que en inglés, puesto que viví 2 años y medio hablando francés todo el día. Las palabras, expresiones y pensamientos que me salían antes de hablar eran en francés y me tomó solamente una cerveza en ajustarme al inglés. 

El chico y yo que fuimos a ese lugar en Quidi vidi nos hicimos inmediatamente amigos puesto que tuvimos una chispa muy genial. Después lo acompañé a su casa, hicimos algunas compras y me llevó a la casa del couchsurfer donde me iba a quedar. 


9 de septiembre 2025. Calendario septiembre 2025 en talalog.


 Con la imagen anterior creo que no hace falta aclarar que mi amigo viene de Filipinas y de nuevo me llevo la sorpresa que los filipinos y los mexicanos no somos tan diferentes, independiemente del hecho que fuimos conquistador por los españoles, por lo que me explicó mi amigo es que los españoles no se mezclaron tanto con los indígenas y así como sucedió en latinoamérica, se impuso la religión católica y tristemente los apellidos, lengua y costumbres fueron erradicados en gran parte.


Continúo con Terranova....





Al día siguiente el couchsurfer fue mi amable y me llevó a Signal Hill, un punto estratégico en la primera guerra mundial para la defensa de Terranova. Habiendo muchos cañones repartidos por varias partes de la montaña además de un sendero extenso para los amantes de la naturaleza. Simplemente no podía dejar de sonreír y agradecer por estar presente en ese momento, en ese lugar. Ninguna nube, pocas personas y todas amables diciéndome: G' mornin'. Subí Signal Hill y la descendí por el lado de la colina, lo cual ya es el océano atlántico. En ese punto específico del mundo estaba más cerca de Europa que de mi hogar en Aguascalientes. Cada vez que pensaba en donde estaba y cómo se habían dado las cosas me reía y seguía mi camino, feliz. 

Bajando la colina está un café que recomiendo mucho que se llama The Battery Café, lugar de reunión de corredores y gente que acaba de hacer ejercicio en Signal Hill. Desayuné un delicioso baguel de salmón, y me aguantaba las ganas de hablar en francés aunque habían letreros que decían 'Nous pouvons vous servir en français'. Debo admitir que sí hablé en francés cuando fui al service Canadá a cambiar mi numero de seguro social (a uno permanente yaaaay!), puesto que el chico de recepción me recibió con un 'bonjour, hi'. Yo dije: De aquí soy, sí crees que me puedes hablar en francés te haré hablar en francés. Como pudo me explicó algunas cosas y me dio un numero con el cual vi que toda la gente que llegó después de mi era atendida y me di cuenta que me salió el tiro por la culata puesto que la única persona que hablaba francés estaba ocupada. Al final todo valió la pena porque fue un chico bastante hermoso y simpático que me atendió excelente. 

Continuando con la ciudad, mi amigo me llevó a Cape Spears, el punto más al este de Canadá y de norteamérica. Ahí estuve alrededor de 3 horas haciendo senderismo, tomándole una foto a una chica que me pidió varias fotos, y escribiendo en mi diario, de nuevo lo chistoso que era estar en ese lugar. 1 semana antes yo estaba en Aguascalientes tranquilamente haciendo mis cursos de barbería y primeros auxilios, pero en ese momento me encontraba siendo la persona más al este de norteamérica. Datos que pueden ser absurdos y nada trascendentales, pero que para mi cuentan mucho, por lo tanto sí son importantes.

11 de septiembre 2025. Cape Spears, St John's.

Para seguir con el paseo fui a una ciudad con un nombre bastante peculiar, les presento:

Dildo, Terranova y Labrador.







En ese pueblo comí las mejores fish and chips de toda mi vida. Riquísimas. No recuerdo el nombre del restaurante, pero fui a una tienda de recuerdos y compré varias tarjetas postales que dicen Dildo. 

Las siguientes imágenes son un resumen de lo que viví los siguientes días en St John's, Newfoundland (pronunciado Newfinland, no sé porqué y no se dice Saint John's para no confundirlo con la capital de Nueva Escocia). Bastantes kilómetros recorridos al lado del océano atlántico, hice dos amigos, practiqué mucho mi inglés, mi amigo me hizo descubrir mi lado de modelo, y descubrí la vida en una provincia atlántica. Siempre será un lugar especial porque fue en esa ciudad donde me hice residente permanente de Canadá.




9. Terranova y Labrador, una joya perdida de Canadá

martes, 30 de septiembre de 2025

Desde inicios de este año 2025 me di cuenta que estaba viviendo como robot y que no era feliz con lo que hacia; ni con mi trabajo, ni con mi departamento, ni con mi cotidianidad. Simplemente sentí que mi vida ya no era mía. 

Después de mucha introspección, terapia y muchas lágrimas me di cuenta de algo maravilloso: tengo libre albedrío, que mi vida me pertenece a mi y que yo soy mi mejor proyecto, con todo eso decidí que iba a tomarme un año sabático para trabajar en mi mente, espíritu y cuerpo físico. Tomar esta desición a mis 31 años no fue fácil, me tuve que enfrentar más que a las miradas y comentarios de personas, a mi mismo. Porque ¿No se supone que estaba viviendo mi vida de ensueño? Vivir en Canadá era lo que siempre había querido, tenía un empleo estable, vivía solo, tenía amigos, una vida social, pero simplemente me sentía vacío. Tuve que aceptar que esa vida ya no me estaba satisfaciendo, y lamentablemente lo que una vez fue mi sueño: estar en Canadá, se estaba convirtiendo en una cárcel. Tuve que ser honesto conmigo mismo y aceptar que quería regresar a mi país. 

El proceso o transición de poner mi vida en cajas no fue nada fácil, lamentablemente tuve un ataque de pánico una noche que me obligó a hacer la mudanza al día siguiente rápidamente puesto que ya no podía estar en mi departamento, ya se estaba convirtiendo en un detonante de mi ansiedad muy fuerte. También regresar de trabajar a ese departamento ya no se sentía como un hogar. Ya era regresar a cuatro paredes con muchas cajas y desorden, lo cual es contraproducente para una mente en caos.

24 de julio 2025. Tratando de organizar mi vida en cajas. Cosas de cocina se mezclaron con aparatos eléctricos, lo cual está bien.


24 de julio 2025. Mi departamento vacío. Fue la última vez que estuve presente en ese espacio. 


Mi amigo Mathis me ayudó con la mudanza, limpieza y la organización de todo. Tomé desiciones que para él no fueron las mejores respecto a mis cosas; tiré cosas útiles y las puse en la calle, pero le pedí que no juzgara mis desiciones, yo lo único que buscaba en ese momento era paz, la cual ya no tenía. ¿Cómo encontrar paz en medio de una mudanza? Cuando no tienes fecha de regreso a tu país, cuando no sabes donde vas a dormir los próximos días, cuando estás en medio de un proceso de residencia permanente que en cierto momento te va a pedir que regreses de nuevo a Canadá. Cuando dejas un lugar que hiciste un hogar, donde invitaste a tus amigos, donde viviste con tu pareja, donde vino tu familia, y simplemente es dejar ese espacio. Simplemente en esas últimas semanas de Julio todo fue demasiado, muchos duelos, muchos cierres, muchas despedidas y hasta luegos... al final solamente quedó agradecer a mi departamento avenue des Oblats en la ciudad de Québec. Después de eso fue poner las cosas más importantes para mi en 4 metros cuadrados.

24 de julio 2025. La bodega donde metí las cosas que quiero conservar a mi regreso. 


Dejé mi trabajo, mis amigos, mi vida en Québec para vivir de la manera que yo quiero en México. Al principio sentía que era pausar mi vida pero ahora me doy cuenta que es vivirla de una manera más simple y en sintonía conmigo y lo que busco. Pero no deja de ser fácil todo ese proceso y transición. Llegué a casa el 2 de agosto, un día después de mi cumpleaños y no todo fue magia y diversión. Lo que uno trae en la cabeza lo lleva a todos lados, ningún lugar te va a sanar y dicho y hecho: la primera semana lloré más de lo que me gustaría admitir, mis padres fueron muy pacientes conmigo y me alentaron para ir con el psiquiatra, donde finalmente recibí un diagnóstico que muchas veces me pasó por mi cabeza pero no creí que me ocurriría a mi: trastorno de estrés post-traumático.

Pastillas y terapia hicieron su efecto y en menos de dos semanas ya me sentía mejor, dormía mejor y sonreía más. 

En el momento que estoy escribiendo estas líneas es el 27 de septiembre del 2025 y aunque me daba miedo tomar pastillas porque no quería un diagnóstico me definiera, creo que fue bastante valiente de mi parte buscar ayuda y ahora me siento mejor. El Oski de enero 2025 que no tenía proyectos, metas ni objetivos se convirtió en el Oski de septiembre 2025 que tiene metas, objetivos y ganas de vivir.
 
Ahora mismo no sé si todas las cosas 'pasan por algo' pero algo que sí creo ahora es que de todo se aprende.

13 de septiembre 2025. Este soy yo en Dildo, Terranova y Labrador. Ahora sonrío y disfruto cada momento. Una amiga me dijo 'welcome back' y así me siento, de regreso a disfrutar la vida.


8. Année Sabbatique (le début)

sábado, 27 de septiembre de 2025

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